El volanteo es “el método de promoción” por excelencia. Sus orígenes se remontan a la invención de la prensa allá por el año de 1587.
A pesar de tener tantos años de ser utilizado, su eficacia sigue siendo indudable ya que es una forma DIRECTA, PERSONAL Y ECONÓMICA de llevar información sobre nuestro producto o servicio a nuestro posible cliente.
Sin estos dos elementos, lejos de ser una INVERSIÓN, se convierte en un gasto sin beneficio. En el volanteo se traduce en que nuestra publicidad llegue varias veces y cada determinado tiempo a nuestro futuro cliente.
En la mayoría de las colonias de esta gran ciudad hay una pizzería estilo casero que envía su publicidad a los domicilios:
Esta forma de reaccionar es la que la mayoría de las personas tienen al estar expuestos a frecuencia y repetición.
El porcentaje de impacto que ofrece el volanteo es del 0.01 al 1.2% del total repartido. Esto quiere decir que de cada 1,000 volantes repartidos, de 0.5 a 12 personas se interesarán seriamente en nuestro producto o servicio.
En realidad este porcentaje es superior a muchos otros medios como la televisión (0.3 a 0.5%) o la radio (0.38%). Sin embargo, esos medios llegan a millones de personas gracias a pautas de 50 spots diarios durante 90 días. De nuevo, todo regresa a FRECUENCIA Y REPETICIÓN.