Aquí te contamos los secretos de un volante publicitario.
El proceso creativo de un volante publicitario inicia analizando tus necesidades de comunicación. Como primer punto, es definir el tamaño que tendrá tu volante. Existen dos medidas que son las más usadas: 1/2 carta y 1/4 de carta.
El tamaño media carta es la que genera una mejor apariencia y suele ser mejor aceptada.
Estos son frases gancho que harán que el receptor se interese en tu volante. La frase deberá expresar claramente la mayor virtud de tu producto o una promoción. También es buena idea que contenga una interrogante.
Luego es momento de generar la paleta de colores que emplearás. Esto se recomienda basarlo en tus colores corporativos. Si tienes un manual de identidad gráfica, allí estarán definidos.
El siguiente paso es el mensaje secundario, que incluye información complementaria de tu producto o servicio. Preferentemente irá en la parte trasera del volante. No olvides incluir claramente teléfono, dirección y redes sociales.
Después entra el proceso de desarrollo del arte. Este paso depende de tu diseñador gráfico y su creatividad, pero es indispensable considerar la teoría del color, la tipografía adecuada y la disposición de los elementos para facilitar la lectura.
Si desconoces de estos temas, lo mejor es acudir con un profesional. Evita programas precargados como Canva que limitan la personalización y suelen generar artes poco efectivos.
Una vez finalizado el arte, llega la impresión. Lo ideal es usar papel couché de 130 o 150 g, en acabado mate o brillante. El más utilizado es el brillante.
Por último, si consideras confuso seguir estos pasos, en Grupo Publicitario Embriz contamos con un área de diseño gráfico que puede ayudarte.